Andrea Tumosa: “el desafío es reconquistar a nuestra propia población”

⦁ “Paremos de expandirnos y nos metamos intramuros a mejorar esta ciudad”, es el reto que propone la actual Directora de Planeamiento Urbano de la Municipalidad de Córdoba.
⦁ De fuerte raiz familiar vinculada al urbanismo, y tras 25 años de experiencia profesional en arquitectura corporativa, aceptó por primera vez un cargo público.

“Para mí el tema de la ciudad es un tema de sobremesa”, expone Tumosa para graficar su relación con el urbanismo. A los 90 años de su padre, reconocido especialista y titular de la cátedra de esa materia durante más de dos décadas, continúan apasionándose y debatiendo “los mismos ejes temáticos”.
Tumosa resalta el valor de lo interdisciplinario con su carácter potenciador y transformador. Su maestría en Economía Urbana allá por 2011 profundizó ese concepto.
Por aquellos años de posgrado Tumosa conciliaba la maternidad (con mellizos de dos años) con el posgrado en la Universidad Torcuato Di Tella en Buenos Aires: los viajes, el estudio y la profesión. Ya trabajaba por entonces con Heriberto Martinez en su estudio de arquitectura de Villa Allende.

La tesis de aquella especialización podría ejercer de antesala del Plan de Ordenamiento Territorial que vio la luz hace apenas días. “Eran los mismos temas, los que más me preocupaban: expansión de la mancha urbana, valor del suelo en Córdoba, migración de la población y otros”, detalla.
F: Te convocaron más de una vez a participar en lo público; porqué aceptaste en esta oportunidad y no en otras.
A: Era una cuenta pendiente. Reflexioné acerca de mi edad, la relativa autonomía de mis hijos, el estudio armado y funcionando y pensé: “yo me puedo ir por un tiempo”.
Desde afuera siempre vi cosas que quería cambiar y sabía que la única forma de lograrlo era sentándome acá (desde su oficina municipal). Lo conversé con Daniel Rey -Secretario de Desarrollo Urbano-, le expuse los puntos que me desesperaban y le dije “si vamos a trabajar en eso, voy”. Compromiso asumido por ambos y con el intendente, que compartía la visión, y me lancé.

Me avalan 25 años de práctica profesional. Estuve del otro lado del mostrador mucho tiempo. No lo veo al desarrollista ni al arquitecto como el enemigo. Lo que creo es que es el Estado el que tiene que fijar las pautas para que la actividad económica y profesional se encamine hacia lo que es mejor para la ciudad, pero siendo rentable para el privado porque ese es el principio de su actividad, explica.
La ciudad se materializa con el capital privado en enorme proporción, de hecho los fondos públicos nacen de los fondos privados. El desafío es pensar cómo podemos hacer que lo que te sirva a vos, le sirva a la ciudad y lo que necesita la ciudad lo hagas vos porque sos el que tiene la fuerza y el capital para hacerlo. De eso se trata la formación.

El tiempo para la planificación es una de las banderas que Tumosa enarbola en su gestión. “En eso nos ayudó la pandemia porque el equipo de planificación interno de la Municipalidad hace home office desde el primer día y esto permitió dedicarle lo necesario a esa etapa clave. Tenemos reuniones semanales y así pudimos producir el primer marco legal para empezar a trabajar sobre determinados temas pero con base científica, desde estudios muy profundos. Hicimos una georreferenciación de todos los usos reales del suelo de la ciudad y la normativa que no existía. Así se formuló el Plan de Ordenamiento Territorial que se aprobó la semana pasada”

El Plan de Ordenamiento Territorial
Dos variables claves fueron arrojadas por los estudios llevados adelante al cabo de un año:
-No hay falta de tierras sino que el problema es el valor de las mismas.
-Lo que sí tenemos es falta de población y la masa crítica no está aglomerada.
La ciudad de Córdoba crece 3,5% en una década (son 4500 familias al año) cuando todas las ciudades del área metropolitana crecen al 200%. “Entonces tenemos una ciudad que expulsa población y aparte de expulsarla, la dispersa”, indica Tumosa.
El ordenamiento se basa en detener el crecimiento desmesurado de la mancha urbana. En poner un límite al crecimiento de la mancha y un límite a la posibilidad de cambio.
“El uso ya estaba limitado por la 8133. Es decir, no se le quita el uso a nadie que tenga dado un derecho por la ordenanza, lo que se limita son las excepciones. Se le da un marco a la excepción. Para este lado sí se puede gestionar, para este otro lado no se puede gestionar. De rural a residencial solamente dentro de una frontera que garantice el cinturón verde productivo y la posibilidad de una cobertura de infraestructuras adecuadas a lo que la población necesita.
Existe hoy una disociación entre el bajo crecimiento poblacional y el alto incremento de áreas urbanizadas con escasa dotación de infraestructura que decanta en una pobre funcionalidad de la ciudad desde lo sustentable, lo compacto, lo económicamente viable”, indica.

Los desafíos

⦁ “Completar con servicios los sectores que ya tiene población y completar con población lo que ya tiene servicios y equipamientos. En el mes de septiembre, por ejemplo, entra en funcionamiento la ampliación de Bajo Grande con lo cual todos los troncales deberían conectarse”

⦁ “Reconquistar a nuestra propia población. Que no todo el mundo se quiera ir a vivir afuera. Si uno hiciera la ecuación económica, lo que se ahorra en el costo del terreno se termina gastando en el traslado diario, peaje, gastos del auto y en tiempo porque tu tiempo vale. Paremos de expandirnos y nos metamos intramuros a mejorar esta ciudad”

⦁ La mejora de los espacios públicos como acción del Estado a corto plazo para dar respuesta por un lado a la población que lo requiere y por otro, a los grandes bolsones sin urbanizar. Esas enormes superficies de terrenos (como los predios de la Costanera) que cuentan con las normativas necesarias pero cuyo entorno se encuentra tan deteriorado que no es atractivo para los inversores. “La idea es trabajar en las cercanías y a su vez, cuando se hacen cambios de patrones, ir proporcionando espacios verdes de calidad. Ya hay proyectos que están en licitación, como el de mejora del Parque de Las Heras y otro para el Parque de la Vida. De hecho los espacios públicos que se han mejorado últimamente han sido enormemente apropiados por la gente, tal es el caso del Parque Kempes en el Chateau”

Un diagnóstico fundamentado

Córdoba tiene 3844 hectáreas de baldíos que se suman a otras 2800 que son el “tejido de sutura de la discontinuidad periférica existente” y que se están dejando abiertos a un cambio del uso del suelo.

Total: 6000 hectáreas que, en una densidad de 60 habitantes por hectárea, da como resultado la posibilidad de 90 años de albergar población.

“Con este diagnóstico esencial, indispensable y fundamentado, en algún momento tiene que acusar recibo el valor del suelo”, explica.

Su futuro y el de la arquitectura

Tras su paso por la gestión, Tumosa se imagina nuevamente en el ámbito privado.
“Entré (a la función pública) para que el día que yo vuelva del otro lado algo haya cambiado, algo se haya transformado”, dispara con convicción.
“Creo que volvería más al sector del emprendedor, de la escala que tenga q ver con el urbanismo porque ya me he comprometido mucho con la ciudad. Me gusta estar más en la idea generadora del emprendimiento, mirarle su función a la ciudad aunque sea desde una parcela”.

Respecto de la arquitectura, el concepto está claro. “La pandemia nos puso en una encrucijada que incluye a la sustentabilidad. Esta transformación la van a tener que llevar adelante todas las tipologías y las viviendas en algún sentido. La evidencia del co-living, del co-working. Hay un cambio en la manera de vivir y lo tienen que registrar la arquitectura y el urbanismo . Los espacios habitables, la necesidad de la conectividad, la posibilidad de un nuevo encierro. Te vas preparando para eso y conlleva una reconversión de los edificios públicos y privados que ya no pueden funcionar sin sustentabilidad y no pueden caer en el abandono. La arquitectura y la ciudad será de postpandemia y sustentable. Por eso defendemos más que nunca el cinturón verde.

Referentes e Inspiradores
Sin un ápice de duda los nombra: Guillermo Mendoza y Federico Weskamp.
“Fueron mis dos primeros jefes y me conmueve su amor por la arquitectura. Tuve la suerte de tener dos maestros que se convirtieron en compañeros para los cuales la arquitectura es el aire que respiran. Se mezcla admiración con la emoción. Me llegan mucho más las personas que los personajes que no tuve posibilidad de conocer.

También nombrará a Augusto Penego, amigo y compañero de la Di tella.

Determinada y comprometida. Una amante de la urbe. Con conceptos claros, Andrea Tumosa despliega un rol protagónico en la búsqueda de devolverle a la ciudad lo necesario para “reconquistar a su propia población”

Carolina Samamé para Ferrocons

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